lunes, enero 4

Tierras de cristal, Alessandro Baricco

"Aquellas dos imágenes le habían entrado por los ojos como la instantánea percepción de la felicidad absoluta y sin condiciones. Se las llevaría consigo para siempre . Porque es así como te fastidia la vida. Te pilla cuando todavía tienes el alma adormecida y siembra en su interior una imagen, o un olor, o un sonído que después ya nunca puedes sacarte de encima . Y aquélla era la felicidad . Lo descubres después, cuando ya es demasiado tarde. Y ya eres, para siempre, un exiliado: a miles de kilómetros de aquella imagen, de aquel sonido, de aquel olor. A la deriva".

Desde el fondo del abismo, Paul Éluard

III. No estaban locos los melancólicos...

No estaban locos los melancólicos
estaban conquistados digeridos exclusos
por la masa opaca
de los monstruos prácticos

tenían su edad de razón los melancólicos
la edad de la vida
no estaban allá en el principio
en la creación
ellos no creían
y no supieron desde el principio
conjugar la vida y el tiempo
el tiempo les parecía largo
la vida les parecía coma
y de las mantas manchadas por el invierno
sobre corazones sin cuerpo sin nombre
hacían un tapiz de asco helado
aún en pleno verano.

Alejandra Pizarnik

Necesitas límites mentales.
Necesitas no esperar. 
Necesitas no esperar nada de los demás. 
Necesitas no traficar con tu dolor. 
Necesitas orgullo y soledad. 
Necesitas orden. 
Necesitas poesía.

sábado, mayo 2

Soy espejo, Claribel Alegría

Brilla el agua 
en mi piel
y no la siento
corre a chorros el agua
por mi espalda
no la siento
me froto con la toalla
me pellizco en un brazo
no me siento
comienzo a vestirme
a tropezones
de los rincones brotan
relámpagos de gritos
ojos desorbitados
ratas que corren
dientes
aún no siento nada
me extravío en las calles:
niños con caras sucias
pidiéndome limosna
muchachas prostitutas
que no tienen quince años
todo es llaga en las calles
tanques que se aproximan
bayonetas alzadas
cuerpos que caen
llanto
por fin siento mi brazo
dejé de ser fantasma
me duele
luego existo
vuelvo a mirar la escena:
muchachos que corren
desangrados
mujeres con pánico
en el rostro
esta vez duele menos
me pellizco de nuevo y ya no siento nada
simplemente reflejo
lo que pasa a mi lado
los tanques
no son tanques
ni los gritos
son gritos
soy un espejo plano
en que nada penetra
mi superficie
es dura
es brillante
es pulida
me convertí en espejo
y estoy descarnada
apenas si conservo
una memoria vaga
del dolor.